Wednesday, October 21, 2009

Darse vuelta la chaqueta


http://www.quepasa.cl/articulo/19_1121_9.html


Que Pasa, octubre 16, 2009


Darse vuelta la chaqueta


Por: Cristóbal Bellolio*

No pretendo con esta reflexión animar a que la promiscuidad política se
transforme en orgía. La capacidad de mantenerse fiel a un proyecto, aun
cuando no nos gusta algo de él, es tremendamente importante. Cambiar la
realidad desde adentro es siempre un ejercicio encomiable. Pero no se les
puede pedir a todos que lo hagan. Yo iba a votar por Piñera. Ahora lo haré
por MEO.

Cristóbal Bellolio

Cristóbal Bellolio

Asistí al debate presidencial de TVN invitado por el comando de Marco
Enríquez-Ominami. Fue extraño mirar desde la vereda opuesta a la mayoría de
mis contactos políticos, los que estaban sentados en la barra de Sebastián
Piñera. Fue incómodo para ser sincero. Sentí los comentarios venenosos por
la espalda. Al final del debate, con el candidato de la Coalición por el
Cambio nos saludamos cordialmente, pero no alcanzamos a cruzar un par de
frases antes de que le recordaran que estaba hablando con un "traidor". Me
hizo sentido lo que dijo Felipe Lamarca respecto del bullying político: La
tribu de origen castiga a los que cruzan el río.

El fenómeno de cambiar de bando es tan viejo como la política misma. Pero la
valoración del hecho es distinta dependiendo de quién se beneficia del giro.
Para la Alianza, el desembarco de Fernando Flores y Jorge Schaulsohn en la
campaña de Piñera fue una excelente noticia, que daba cuenta, según algunos,
de la valentía y estatura de estos dos ex líderes concertacionistas: habían
sido capaces de romper lealtades configuradas en base al pasado, apuntando a
la construcción de un futuro común.

En el oficialismo la interpretación fue otra: Flores traicionaba su propia
historia y mancillaba su vínculo allendista; Schaulsohn era un malagradecido
y un oportunista.

Ambas reacciones son políticamente esperables, ya sea por consideraciones
afectivas (ganar o perder un amigo), estratégicas (ganar o perder un
elector) o simbólicas (ganar o perder un aliado), pero es ilusorio pretender
realizar una valoración justa del hecho cuando el criterio utilizado es la
pura conveniencia propia. Siempre recibiremos con los brazos abiertos a
quienes vieron la luz y echaremos maldiciones sobre quienes abandonaron el
buen camino. Pero ni la luz ni el buen camino son términos absolutos.

Lo paradójico es que en esta pasada es la oposición quien más necesita
votantes que se den vuelta la chaqueta. Con un padrón electoral muy similar
al de los últimos veinte años, el comando piñerista tiene claro que la clave
de la victoria no está en los nuevos inscritos, sino en adherentes blandos
pero históricos de la Concertación. Mucha gente tiene que "cambiarse" para
que gane el Cambio. Es un fenómeno deseable y promovido desde la sede de
Apoquindo, sólo mientras sea unidireccional hacia la derecha... Ya hay
notificados: la fuga de votos hacia Marco Enríquez-Ominami será social y
políticamente sancionada. Pero la recomendación política es la contraria:
despenalizar el cambio, no sólo por coherencia con el discurso propio, sino
además pensando estratégicamente en una eventual segunda vuelta frente a
Frei, donde los partidarios de ME-O seremos determinantes en el resultado.

Por supuesto, no todas las motivaciones para el cambio de bando son iguales.
Seguramente coexisten o alternan razones de fondo y de forma. Podemos
distinguir básicamente tres.

Primero, quienes sienten que sus convicciones se han mantenido inalteradas,
pero acusan al resto de haber extraviado la brújula. Para éstos, lo
relevante es la lealtad a las ideas más que a personas determinadas. El
grueso de los adherentes de Marco Enríquez-Ominami proviene de esta visión,
que no se siente traicionera de la Concertación.

Podemos identificar un segundo grupo, cuyo cambio en las preferencias
políticas apela a cuestiones más contingentes, como un episodio puntual de
enfrentamiento interno, la promesa de mayor protagonismo, una ventana de
oportunidad o un cupo privilegiado. Concordaremos en que las experiencias de
los colorines en la DC, de los humanistas cristianos con Piñera o el
reciente desembarco de Trivelli en el marquismo tienen que ver, aunque se
diga lo contrario, con esta familia de motivaciones.

Pero hay un tercer grupo, aun más interesante, porque asume hidalgamente que
ya no piensa como antes. Son los que reivindican el cambio de mirada, como
parte de un proceso evolutivo consciente. No significa reconocer
necesariamente que estuvieron equivocados, pero sí que son autocríticos
frente a su historia. Esta especie contribuyó a la renovación socialista en
Chile, cuando puso en tela de juicio su propio dogmatismo. De esta especie
proviene tanto el ministro PPD Francisco Vidal como el senador UDI Andrés
Chadwick. El primero en su juventud perteneció al Partido Nacional y el
segundo al MAPU. Ambos hicieron uso de su derecho a la evolución
intelectual, aunque en estos casos haya operado en el sentido inverso.
Asegurar que uno lo hizo "para bien" mientras el otro "involucionó" es una
explicación fanática y arrogante, porque parte de la premisa que los propios
tienen siempre la razón, descalificando la intensidad y la complejidad de la
experiencia vivida por el sujeto en el banquillo de los acusados.

No pretendo con esta reflexión animar a que la promiscuidad política se
transforme en orgía. La capacidad de mantenerse fiel a un proyecto, aun
cuando no nos gusta algo de él, es tremendamente importante. Cambiar la
realidad desde adentro es siempre un ejercicio encomiable. Pero no se les
puede pedir a todos que lo hagan. El mundo sería un peor lugar, o al menos
más estático, si algunas personas no se hubieran atrevido a desafiar ciertos
supuestos, mitos y prejuicios respecto del "otro" y sus ideas. Cruzar el
río, cuando el motor es una convicción y no puro aprovechamiento, derriba
muros de intolerancia y sectarismo. Ponerse en el lugar del otro requiere a
veces estar con el otro y entender sus motivaciones respecto a la acción
política. Quizás no sean tan distintas de las nuestras, pero a veces optamos
por no verlas porque se gestaron en una tribu diferente. La generación de
chilenos que no carga con mochilas de rencor tiene evidentes ventajas a la
hora del desprendimiento, pero tampoco está desprovista de costos. Llegó la
hora de empezar a mirar a los que se dan vuelta la chaqueta con otros ojos.

* Profesor de la Escuela de Gobierno de la UAI. Consejero de Independientes
en Red.





Thursday, September 3, 2009

CEPTIEMBRE CHILENOS...


No puedo negar que me sorprendió la insólita cobertura mediática a propósito de la entrega de los resultados de la encuesta CEP y es que esta fue descomunal, los canales de televisión en directo, radios en directo, Twitter colapsado de post, en fin, una mega cobertura para que todos ganen y, por estúpido que suene, nadie pierda. Los resultados están ahí, porcentajes más, puntos menos, estoy seguro que no veremos candidato reconociendo públicamente sus fracasos y puntos débiles.

 

Frei bajó 2%, pero no importa, está dentro del margen de error y la diferencia con Marco Enríquez es superior a ese error, por lo que su comando podrá seguir diciendo que el candidato de la izquierda es uno sólo. Ahora, aspecto que les impedirá irse a dormir temprano será si siguen o eliminan de sus asesores a Tironi, Halpern  y Cía, ya que la estrategia que han implementado (el trato con MEO) les deja como mensaje que, de pasar Frei a segunda vuelta, un altísimo porcentaje de los votantes de Enríquez no tienen previsto votar por él.

 

Piñera podrá sacar cuentas alegres, ya que uno de los atributos que la UDI pedía a gritos que trabajara el candidato fue superado. Me refiero a la cercanía. Pendientes quedan para los intelectuales de la Alianza ver la manera de crecer en votos propios y recuperar el concepto de "cambio", arrebatado sin dudas por el candidato independiente.

 

Y por su parte, Marco Enríquez suspira tranquilo ya que su crecimiento es evidente y aún que muy pocos lo ven de verdad gobernando, pues lo deja en un muy buen pie para transformarse en un nuevo referente político en Chile. ¿Con quiénes?. Esperemos, quedan tres meses todavía para la elección y sólo después de ella podremos aventurar el escenario político post Concertación. Tarea pendiente: mejorar sus relaciones con Frei. Nadie sabe para quién trabaja.

 

Línea para la suma: Todos ganan y todos ocultan. Pero no se desesperen, aún no nada que decidir y podemos darnos el lujo de ser inducidos, perdón, seducidos.

 

A celebrar entonces CEPtiembre ciudadanos y que viva Chile mierda.

 

Matías Carrozzi

Sociólogo

 


Thursday, August 20, 2009

DEL ESLOGAN AL PAPEL.

En una entrevista radial, Marco Enríquez dijo que para gobernar Chile había que tener elasticidad intelectual, refiriéndose así al supuesto conservadurismo de Sebastián Piñera y Eduardo Frei en sus programas de gobierno. Notable.

 

Me imagino que para el Diputado, privilegiado actor en este caso,  la crítica tendrá sus fundamentos, pero este juicio es discriminatorio, por cierto hermoso y enérgico panfleto para las masas, pero quienes nos vemos obligados a escribir a diario en un cuaderno las propuestas de los presidenciables, pareciera insoportable seguir recibiendo sólo mensajes aislados, a medida del rating.

 

Poco y nada se conoce de los programas (si es que existen) de los presidenciables, sin embargo se habla hasta el cansancio de asesores, de grupos (Tantauco, Océanos Azules, Montañas Blancas, etc), de movimientos, de trabajo mancomunado, equipos transversales, jóvenes y viejos, en fin, ejércitos de políticos y técnicos que trabajan sin descanso en cómo hacer realidad los sueños de los chilenos. Pero, ¿conocemos el resultado de esas extensas y extenuantes reuniones de trabajo?. Ojo, que no me refiero a las conclusiones de las agencias de publicidad.

 

Creo tener el derecho de saber, en serio, no pensando únicamente en la cuña, qué es lo que proponen desarrollar en sus gobiernos. Está bien, acepto que los expertos dirán que es perder el tiempo comunicar los programas y que el porcentaje de ciudadanos dispuestos a leer las promesas (y compararlas) no es relevante. Pero también creo que aunque sólo a mi me interese, la información debería ser publicada.

 

No recuerdo otra campaña presidencial de las características de ésta, por lo que la demora en la entrega de esta información sólo me hace dudar que tengan claro que harían de ser presidentes y, peor aún, de cómo hacerlo realidad.

 

En la medida de que los candidatos sigan hablando desde la contingencia nacional, los electores, lamentablemente, seguirán pensando que todos son más de lo mismo.

 

Matías Carrozzi

Sociólogo

9-5973221

Thursday, August 13, 2009

La antigua guerra a muerte contra el mapuche



La antigua guerra a muerte contra el mapuche

 Tito Tricot

Dicen los que saben, que los más antiguos de los antiguos estaban hechos de lluvia azul. Y así caminaban por el mundo, pintando mariposas y océanos sin pausa, descansando sólo en las noches más oscuras alumbrándose de luciérnagas tiernas. Algunos dicen que, en realidad, eran dioses orlados de viento que buscaban la mejor tierra  para sembrar sueños y, de pronto, sin previo aviso, en una tormenta imposible de relámpagos y volcanes fulgentes, se dibujó en toda su morena hermosura la primera lagmien mapuche. Toda esta tierra es tuya, le susurraron con fuego para que jamás nunca se le olvidara, ni a sus hijos, ni a los hijos de sus hijos. Y así a la gente de la tierra se les dio el Meli Witran Mapu – los cuatro puntos cardinales –  para que allí hicieran el amor sin prisa y, también  sin urgencia, compartieran los frutos de sus entrañas que eran, les dijeron, de todos y de nadie. Que aquí podrían construir su Mundo y su País, y les dieron choroyes y arrayanes, quilas y bandurrias, lagos y montañas, y en el centro de su corazón les dibujaron un río tan bello y tan azulado que daban ganas de llorar en las desconcertantes madrugadas de rocío virgen. Hilar su Mundo y su País, les dijeron, pero, con un dejo de tristeza y con descomunal pesadumbre, entornaron sus ojos de lluvia para advertirles que desde allende los mares vendrían de yelmo y alabardas para matarlos a todos en nombre de un dios ajeno. Que tuvieran cuidado, porque aquende la muerte se vestiría de uniforme chileno y argentino; y todo se lo dijeron en tiempos en que no existían ni Chile y Argentina, sino tan sólo el Wallmapu, el País Mapuche, su país de tierra fértil y pródiga y, por lo mismo, apetecible por forasteros de distinto signo.

Así, aún perplejos ante la posibilidad de que les arrebataran sus tierras y sus sueños que apenas comenzaban,  los mapuche se  abocaron a la tarea de irisar su Mundo sustentado en Itrofillmongen, la vida en su conjunto, la biodiversidad, el equilibrio, el respeto. Al bienestar en armonía le llamaron  Küme Felen;  Küme Mongen a la calidad de vida y Nor-Felen a la ley natural o autorregulación de la naturaleza de las distintas dimensiones del Mundo Mapuche donde habitan los hombres y las fuerzas de la vida desde tiempos inmemoriales. O desde todos los tiempos, que es el tiempo mapuche, el justo que necesitaron para construir el Wallmapu. El país mapuche, que oteaba dos océanos y dos cordilleras, se nutrió de la lluvia azul de los más antiguos de los antiguos y del Ad Mapu para iluminar a los nagche, wenteche, lafkenche, williche, pewenche o puelche,  mapuche todos, gente de la tierra para que nunca se les olvide. Y es tan colosal su memoria que no pueden dejar de recordar, aunque quieran. Cuentan que había un anciano tan anciano que era la memoria misma. Vivía allá por Curarrehue con su familia, caballos y ovejas. Se iba orillando la cordillera cazando leones, perdiéndose semanas enteras, a veces meses, en búsqueda del tiro perfecto, porque el puma le destrozaba las ovejas en plena noche  sin que nadie se percatara y eso no es justo, decía. Y recordaba cada oveja, cada gallina,  cada yegua perdida a manos del león, las suyas y las ajenas, las de ahora y las de ayer, porque nunca hay que olvidar que el olvido es otra forma de morir, les espetaba a sus hijos y nietos alrededor del fogón de la ruka. El mismo lugar donde una noche de temporal les contó sin prevenirlos que conoció en persona a los antiguos de lluvia azul que, incluso, les rozó la piel de agua cuando en una noche de tormenta como ésta quiso averiguar los insondables misterios de los orígenes más remotos del universo.  Y supo que desde el cielo cayeron rocas fulgurantes que formaron volcanes y montañas, que de las lágrimas de las estrellas nacieron lagos y ríos tornasoles y que al paso desnudo de la primigenia mujer mapuche nacieron flores bermejas y pájaros encinta. Supo, también, porque lo vio con sus propios ojos, que los mapuche sufrieron el formidable castigo de Chau Ngenechen por haber infringido los principios del Ad Mapu. Y llovió tanto que los mapuche lloraron desconsoladamente, lo que hizo subir aún más las arremolinadas aguas. Entonces más lloraban de pavor y arrepentimiento y más subían los mares y los lagos y los ríos. Se oscureció el cielo con tal fuerza  que los aterrados mapuche sólo vieron tinieblas en el horizonte para siempre, dijo el anciano mientras observaba caviloso las lenguas de fuego que crepitaban en medio del invierno. Porque lo vio, nadie se lo contó, porque era la memoria misma, la brasa de una cultura tan antigua como su tierra, pensaron silentes los niños que soñaban con cazar leones por las gargantas andinas.

De pronto, murmuró el anciano, hubo tal estruendo que la tierra se abrió en dos y el agua arrastró a todos los mapuche mar adentro, convirtiéndolos en peces añiles y piedras negras. Parece que se murió un instante el sol, reflexionó, pues cuando abrí nuevamente los ojos asomaron en la cima más alta del monte más alto cuatro mapuche ateridos de frío que decían algo así como: nunca más, lo prometemos, Chau Ngenechen. Nunca más. Un anciano y una anciana, un joven y una joven, eran. Y los niños escuchando fascinados cómo de la muerte renacía la vida, y el abuelo que lo ha visto todo, recordando con amargura el día inclemente cuando su pueblo casi perece ahogado. Pero sobrevivió, para levantarse en todos los rincones del Wallmapu sin olvidar jamás la terrible lucha entre los poderes de la tierra y el mar que, a fin de cuenta, son los estertores del  desequilibrio de la Ñuke Mapu ofendida por el egoísmo del hombre. Y el más grande egoísmo arribó desde Europa ataviado de coraza, rodela, cota de malla, casco y calzón de rojo terciopelo, hediendo a viaje de galeón. Y para matar traían sus enfermedades y sus armas: espadas, arcabuces, caballos, cañones, lanzas, ballestas, montantes. Traían la más implacable de las guerras y a un dios blanco de ojos azules que supervisaba diligente masacres y esclavitudes, violaciones y estupros por doquier. Yo sentí la glacial ferocidad de su mirada, cuenta el anciano de  Curarrehue, una tarde de primavera cuando quise preguntarle el por qué de tanta crueldad. ¿Es que no les basta con sus propias tierras y sus propios animales?, dije yo con mi palabra. Es mi tierra, gritó con voz atronadora, mi acuarela, mi escultura, mi aguafuerte, mi arpillera, mi vitral, mi mosaico, mi libro abierto, mi orgasmo cósmico. Mi propiedad.

 ¿Y qué es propiedad?, le interrogué desconcertado. Me miró con desprecio desde las alturas de su ciclópeo porte para reír burlesco: todo lo que no se puede tocar por los siglos de los siglos, amén. ¿Y qué no se puede tocar por los siglos de los siglos, amén, inquirí? Aún con desdén y molesto por haberle interrumpido su siesta, vociferó: los  bosques, la tierra, los lagos, los ríos, las montañas, el cobre, la plata, el carbón, los mares, los peces, el aire, los pájaros, el agua, las ruka, los caballos, las gallinas, los pavos, los corderos, el trigo, los chícharos, el merken, las plantas, las cascadas, las risas, las manos, las piernas, el amor, los dientes, los vientres maternos y sus hijos, los sueños, la muerte. Todo  lo que es riqueza o puede convertirse en riqueza, rubricó desganado.

Pero, declaré y reclamé, al tiempo que le miraba fijamente a los ojos, turbios como el río en invierno, los más antiguos de los antiguos nos dieron el Meli Witran Mapu para que hiciéramos el amor sin prisa y, también  sin urgencia, compartiéramos los frutos de sus entrañas que eran, nos dijeron, de todos y de nadie. Que aquí podríamos construir nuestro Mundo y nuestro País. Y así lo hicimos entre dos océanos, sin premura y sin propiedad alguna, que no la conocíamos; y los pájaros anidaban en cualquier árbol, los lagos se posaban en inesperados  recovecos, mientras los ríos fluían sin pausa por entre ventisqueros, bosques y acantilados para besar atónitos el mar, que era también el mar de todos. Y de todos la tierra que se podía tocar por los siglos de los siglos, amen. Es mi palabra, dije, y en ese preciso momento, desde la profundidad de su garganta de plata, brotaron alambres de púa, fusiles, aserraderos, colonos, militares, reducciones, asesinatos, torturas, exilios, migraciones, policías, matanzas y países ignotos que clavaron sus banderas de seda en el corazón del Wallmapu. Entonces, nada fue jamás igual y el anciano con su memoria a cuestas se refugió en la cordillera, pero ya no pudo cazar pumas, porque lo persiguieron, lo acorralaron, lo redujeron, lo radicaron a la fuerza y lo asesinaron a la fuerza en nombre de la civilización. Le usurparon el País Mapuche y le pulverizaron el Mundo Mapuche en nombre de la razón, de la riqueza  y de aquella propiedad de la cual hablaba el dios extraño que gritaba la barbarie de los indios.

Y los indios se guarecieron en sus silencios de indio para enfrentarse al egoísmo wingka, mientras bajo las piedras, en los recodos de los ríos, en las copas de los árboles, en los contrafuertes cordilleranos y en el fondo del mar, guardaban sus palabras, sueños, memorias, anuncios y denuncias, virtudes y vilezas, victorias y derrotas, amores y desamores, cantos y bailes, los primeros y los últimos pasos. Con especial cuidado escondieron el mapudungun, su lengua, y el origen del mundo y las leyes de la naturaleza. Todo, según cuentan, en un volcán en llamas donde sólo los kimche conocieron del secreto para evitar que el kimun mapuche ardiera en brasas y ceniza. Fue tal su sapiencia que, en las noches más opacas, desde sus ruka, sus campos y sus montes, salían sigilosos hombres, mujeres, ancianos y niños para dirigirse al volcán de la memoria. Allí recuperaban palabras, ritos, nombres, historias y, por sobre todo, el sueño de libertad que les mantenía vivos mientras el wingka les horadaba el alma. Los mapuche se negaban a morir o desaparecer en la ira de los vientos despiadados que venían del norte a lomo de caballo, en cureñas, de quepís, de sable y bayoneta, de fusil y revolver. Venían de la guerra para hacer otra guerra: de la civilización contra la barbarie, de la chilenidad contra la mapuchidad.

Guerra a muerte, hermano, que se entronizó en el País Mapuche ocupado por la fuerza armada. Guerra a muerte, hermano, que se acuarteló en el Mundo Mapuche ocupado por la violencia chilena. Y a nuestro territorio expoliado le llamaron frontera, cuando, en realidad, la frontera eran ellos; nos llamaron salvajes cuando, en realidad, los bárbaros eran ellos. Le denominan el conflicto mapuche, cuando en realidad el conflicto es de ellos que temen reconocer su indianidad.

Hoy nos llaman terroristas, cuando el terror lo siembran ellos en las comunidades con sus allanamientos y golpizas y bombas lacrimógenas y balazos y muertos. Porque los chilenos comenzaron a asesinar mapuche en el siglo diecinueve, prosiguieron en el siglo veinte y continúan en el siglo veintiuno. Matías Catrileo, Alex Lemun y Jaime Mendoza cayeron en nuestro país ocupado por la fuerza militar. Es por la propiedad que no conocíamos, por los árboles y las aguas, los minerales, los peces, los pájaros. Y la tierra que nos dieron para siempre los más antiguos de los antiguos allá en Collipulli, Temucuicui, Lumako, Neltume. Liquiñe, Lleu-Lleu, Cuyinco, Tirua, en la costa, en la montaña, en los valles, nos dieron, para construir el País Mapuche y el Mundo Mapuche. Es mi palabra, para que nos dejen en paz y simplemente ser lluvia o tierra o mar, dijo el anciano de Curarrehue que es la memoria misma y que caminaba por el sur del mundo mucho antes que los chilenos.

Tito Tricot

Sociólogo

Director

Centro de Estudios de América Latina y el Caribe

CEALC




Thursday, July 9, 2009

Gasolina para los golpes



Aquí hay un chiste para la presidenta Bachelet, que una vez en Estados
Unidos contó el chiste de por qué no hay golpes militares en Estados Unidos
(porque no hay embajada estadounidense en Washington D.C)  El nuevo chiste
es or qué no hay golpes militares en Costa Rica  (donde sí hay embajada de
Estados Unidos)?  Porque no hay fuerzas armadas costarricenses.



EL presidente de Costa Rica Oscar Arias, en su columna del Washington Post
de hoy jueves 9 de julio, subraya el punto del gasto militar en América
latina.  En eso, Chávez y Uribe tienen la misma línea, hay que gastar.
Uribe tiene mejores razones para hacerlo. En el caso de Chile, eso es
obviamente un tema.  El 10% de las ventas de Codelco no se justifica.  Ese
10% debería ir directamente a un fondo para mejorar la educación. A ver si
alguno de los candidatos presidenciales se anima a proponerlo. O si,
aprovechando su enorme popularidad, Bachelet se anima a poner en riesgo algo
de su capital (que de lo contrario solo le va a servir para llevárselo a la
casa y esperar que no se devalúe para 2013) y empuja la propuesta simple y
poderosa que permitirá tener recursos para mejorar con más rapidez y
eficiencia la calidad de la educación en Chile.



Aquí la columna de Oscar Arias en el Washington Post,



Pato Navia



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http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/07/08/AR2009070803
551.html




Fuel for a Coup
The Perils of Latin America's Oversized Militaries

By Oscar Arias
Thursday, July 9, 2009

Latin America is enveloped in a climate of uncertainty and turmoil that I
had hoped our region would never experience again. The recent coup d'état in
Honduras, which has embroiled that country in a constitutional crisis, has
provided a sad reminder that despite the progress our region has made, the
errors of our past are still all too close. I have been asked by the leaders
of our region to serve as the mediator in this crisis. Once again, we must
trust that dialogue -- so often scorned as too slow or too simple -- is the
only path to peace and the light that can guide us through these dark hours.


The resolution of the Honduran conflict will be known in time. Yet we need
not see into the future to know that this incident should serve as a wake-up
call for the hemisphere. We should recognize that such events are not random
acts. They are the result of systematic errors and missteps that many of us
have been warning about for decades. They are the price we pay for one of
our region's greatest follies: its reckless military spending.

This coup d'état demonstrates, once more, that the combination of powerful
militaries and fragile democracies creates a terrible risk. It demonstrates,
once more, that until we improve this balance, we will always leave open the
door to those who would obtain power through force -- whether a little or a
great deal, approved by the majority or only by a few. Furthermore, it shows
what happens when our governments divert to their militaries resources that
could be used to strengthen their democratic institutions, to build a
culture of respect for human rights and to increase their levels of human
development. Such foolish choices ensure that a nation's democracy is little
more than an empty shell, or a meaningless speech.

This year alone, the governments of Latin America will spend nearly $50
billion on their armies. That's nearly double the amount spent five years
ago, and it is a ridiculous sum in a region where 200 million people live on
fewer than $2 a day and where only Colombia is engaged in an armed conflict.
More combat planes, missiles and soldiers won't provide additional bread for
our families, desks for our schools or medicine for our clinics. All they
can do is destabilize a region that continues to view armed forces as the
final arbiter of social conflicts.

None of this is news. These are skewed priorities that many of us have spent
years struggling to change. These are skewed priorities that prompted the
government of my country to propose the Costa Rica Consensus, which would
create mechanisms to forgive debts and provide international aid to
developing countries that spend more on education, health care, housing and
environmental conservation, and less on weapons and war. This initiative
would do more to defend human rights and protect regional democracies than
any agreement or declaration ever could.

At one time in the history of the Americas, weapons and armies were
associated with liberty and independence, and with new opportunities for our
peoples. At one time in the history of the Americas, there were liberating
armies. But today, we have seen far too many stories of tyranny, violations
of human rights and political instability -- stories traced in the dust by
the boots of our militaries. The liberating army we need in the Americas
today is one of leaders who come together in peace, in the spirit of
cooperation. We need an army of doctors and teachers, of engineers and
scientists. We need a force that recognizes that only through development
and liberty, through education and health care, through better priorities
and wiser investments, can we achieve the stability we seek.

Two decades ago, when I introduced a peace plan designed to end the violence
that was sweeping our region, I dreamed of a Central America that would
embrace these principles. I hoped for a Central America that would become
the world's first demilitarized region. Despite the tremendous gains and
improvements we have made since that time, the recent events in Honduras
have confirmed that this dream of peace is as urgent and as challenging as
ever. Those of us who seek to protect democracies in this hemisphere have no
time to waste. I urge all leaders in the Americas to see the Honduran crisis
for what it is: an urgent call for the profound social and institutional
changes our region has delayed for far too long.

The writer, who won the Nobel Peace Price in 1987, is serving his second
term as president of Costa Rica.








Tuesday, July 7, 2009

Barrick y Pascua Lama


Pascua Lama y el desarrollo sustentable en Chile

Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo CESCO (www.cesco.cl)

La Tercera

23 de junio de 2009



La empresa canadiense Barrick anunció el inicio del proyecto de oro
Pascua-Lama, que situará a Chile cerca de los diez mayores productores de
oro del mundo, y que representa uno de los desafíos más paradigmáticos para
el desarrollo sustentable en Chile.



No existen antecedentes en el mundo de un proyecto minero que se realice en
una frontera. Chile y Argentina son pioneros al implementar un Tratado de
Integración Minera, hito que demuestra la consolidación de las relaciones
entre ambos países que estuvieron cerca de una confrontación 30 años atrás.



Por su tamaño (uno de los proyectos de oro más grandes del mundo) y
localización (binacional, ubicado sobre los 4.500 metros de altura y en zona
de reservas de agua), Pascua-Lama ha planteado desafíos inéditos en la
historia ambiental y minera del país. Cabe por tanto revisar su impacto
nacional a partir del balance de su sustentabilidad (dimensiones ambiental,
económica y social).



La dimensión ambiental ha sido sin dudas el aspecto más visible,
especialmente por la inquietud de grupos ecologistas por eventuales impactos
en glaciares. Es interesante señalar que la minería en zona de glaciares no
es nueva en Chile -como en la mina Andina-, pero sólo ahora el tema ha
alcanzado notoriedad pública. La campaña mediática en torno al proyecto ha
hecho adquirir conciencia sobre esta materia, generándose útiles iniciativas
para estudiar y monitorear estos recursos insuficientemente conocidos pero
relevantes para el país, dejando atrás los intentos de instrumentalización
del tema.



CONAMA aprobó todos los permisos solicitados luego de redefiniciones del
proyecto que especificaron que los glaciares cercanos a la mina no se
intervendrán de ninguna forma y que se monitorearán.



La extrema animosidad de grupos civiles contra la empresa Barrick proviene
de la acción de ONG's internacionales contra la compañía. Sin embargo, en
Chile Barrick operó otra gran mina de oro, El Indio, entre 1994 y 2002 en la
IV región aplicando desde entonces uno de los primeros planes de cierre
mineros de Chile, del cual no se conocen cuestionamientos de la activa
agricultura del valle de Elqui.



En cuanto a la dimensión económica, la inversión de 3.000 millones de
dólares llega en un momento oportuno por la suspensión de una parte de las
inversiones en la minería del cobre. Como el precio del oro tiende a
comportarse de un modo inverso al precio del cobre -al ser utilizado como un
valor de refugio en crisis económicas-, es valiosa la diversificación de la
cartera minera del país aumentando la importancia del oro. Pascua-Lama se
ubica cerca de comunas como Vallenar, con el más alto nivel de desempleo en
el país, por lo que los 2.000 empleos durante la etapa de construcción y 800
durante los 23 años de operación de la mina en Chile serán un alivio
considerable y ayudarán a la dimensión social que también se favorecerá de
la iniciativa de Barrick "Compromiso Atacama" que reúne a Teletón, Un Techo
para Chile y América Solidaria.



Pascua-Lama es un proyecto complejo, pero que ha servido para que el país
avance al enfrentar exitosamente nuevos desafíos. Chile necesita el aporte
de la minería mientras su balance de sustentabilidad sea positivo. Barrick
tiene ahora la gran responsabilidad de implementar este gran proyecto de
acuerdo a las mejores prácticas y los compromisos adquiridos con el país y
las comunidades y de comunicar de forma transparente y completa su gestión
integral de Pascua-Lama.





Sunday, July 5, 2009

Fwd: URGENTE-URGENTE-CAMPAÑA DE MARCO ES CAPTURADA POR EL PS.MARCO NEGOCIA CON CONCERTACION



---------- Forwarded message ----------
From: Christian Díaz Aravena , Coordinador Campaña MEO, Octava Región <marcopresidente2010@gmail.com>
Date: 2009/7/5
Subject: URGENTE-URGENTE-CAMPAÑA DE MARCO ES CAPTURADA POR EL PS.MARCO NEGOCIA CON CONCERTACION





SRES.PERIODISTAS:


Frente a los hechos acontecidos en Concepción en donde MEO ha desconocido al comando regional, negándose a conversar con mi persona -su representante en la región- y dejando de cumplir una agenda en la comunidad de 2 días,  no asistiendo y dándole plantones  a sindicatos tan importantes como los textiles de Tomé y pescadores de Coronel, mi explicación es la siguiente:

1.- Marco se está bajando de esta candidatura presidencial.
2.- Ya estaría negociada una senaduría con la concertación, cosa que también ocurriría con su padre.
3.- MEO fue incapaz de crecer orgánicamente fuera de la concertación sinplemente por que no posee las dotes de lider capaz de organizar, ordenar e irradiar un liderazgo fuerte que genere una organización a la altura de una candidatura presidencial y con proyecciones futuras de partido político.
4.- Se ha vuelto a refugiar en el PS, en la práctica real, lo cual muestra la vuelta a su nido original, siendo este partido el que se ha apropiado actualmente de su candidatura. Un botón: Ayer a su llegada al aeropuerto habían más de 12 PS esperándolo, un mes atrás no había ni uno sólo. 
5.- Sin duda que en los próximos días anunciará su bajada. 
6.- El comando central siempre fue un desparpajo básicamente a raíz de la falta de liderazgo efectivo de MEO. Al parecer construimos un líder político de REALITY SHOW. Fuera del escenario y la luces, el personaje ya no existe.
7.- Todo esto lo afirmo con conocimiento de causa de quien se comunicaba a diario con MEO, Ximena Duarte y Andrés Pascal Allende entre otros y luchó por darle forma concreta y real a un sueño que se transformó en espejismo.
8.- Mi franqueza se explica por que nunca he vivido de la política ni he tenido un cargo a raíz de aquello. No tengo nada que perder, sólo mis sueños y los de muchos que creyeron al igual que yo. Estoy por construir algo sólido y real, con franqueza y transparencia, por dignificar la política y barrer a los corruptos y genios de las máscaras. Seguiré en esto desde la trinchera de mis convicciones de que es posible avanzar con dignidad y respeto mútuo hacia una sociedad mejor, que supere la antropofagia política y nos haga pasar a un nuevo estadío social.

Christian Díaz Aravena
Médico
Ex-Coordinador Regional 8va MEO
Coordinador Nacional RED, cuyo presidente es el diputado Esteban Valenzuela
98436959

PD: Información que da fé de lo ocurrido en Concepción salió en el periódico www.diarioconcepcion.cl de hoy. Para hablar con los sindicatos de Tomé (Sr.Mora 89742507)

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Un Abrazo Fraternal



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